2.4 C
Puno
Agosto 21, 2019
Cultural

La Isla Esteves, la cárcel de los libertadores del Perú en Puno

HISTORIA.

Esta porción de tierra en Puno fue escogida por el ejército realista para confinar a los patriotas rebeldes.

La isla Esteves alberga el hotel de turistas El Libertador, pero pocos conocen que esta porción de tierra fue una cárcel de aislamiento en la época de la colonia en Puno, donde se encarceló a los patriotas que se sumaron a la causa independentista.

Ubicada frente a la ciudad de Puno, la isla fue escogida por el ejército realista, los defensores de la monarquía española. Era un lugar propicio para el castigo. No solo estaba rodeado de agua, sino por duras condiciones climatológicas: frío gélido en las noches y amaneceres. No permitían la comunicación con el exterior. Ahí estaban presos militares y civiles que fueron parte del ejército libertador. La mayoría de ellos eran capturados en el Cusco y traídos a la región altiplánica.

HAZAÑA HISTÓRICA 

El historiador René Calsín aseguró que la isla se convirtió en el último fortín donde se terminó de cerrar completamente la independencia del Perú. Recordó que, el 25 de diciembre de 1824, después de la victoria en la batalla de Ayacucho, los puneños tomaron la comisaría en la plaza de Armas y, en seguida, acudieron en movilización masiva a liberar a los presos de la isla.

Por su parte, en diversos libros, Percy Zaga Bustinza precisó que, entre los liberados, figuró el general Rudecindo Alvarado, a quien los puneños nombraron su general. Este alto mando proclamó la independencia del Perú en la plaza de Armas de Puno, frente a una multitudinaria población que llegó de distintas localidades.

Zaga Bustinza precisó que los entretelones de la batalla de Ayacucho se conocieron días después. La comunicación era por carta. Muy lenta.

LIBERADOS

Entre los liberados, estaban los coroneles D. Carlos María Ortega, José V. Castilla y José M. Mansilla. También, los sargentos Mayor Escolástico Magán, Nicolás Medina y Juan Argüero; los capitanes Juan Somosa, Ramón Listas, Mariano Campana, Tomás Munis y Manuel Pando; los tenientes José M. Chehueca, José Puertas, Manuel Alvarado, Cipriano Miro y José Gayangos; los subtenientes Valentín Calderón, José Quiroga, Eugenio Fernández, Carlos Godoy, José González, Manuel Tapia, Manuel C. Dulanto, Pedro Barrón, Manuel Tineo, Tomás Cavanillas, Francisco Pieta, Lorenzo R. González y Gabriel Grados. Todos, tras recuperar su libertad, fueron a por las autoridades de Puno.

Condiciones duras

Según varios cronistas, los presos de la isla Esteves vivían a sus anchas contemplando el paisaje que contrastaba con el Titicaca. Tenían que sembrar y cosechar sus propios productos. Habrían intentado fugar, pero no lograron su cometido en más de dos oportunidades. En contraste con la historia, la isla Esteves hoy es un lugar donde los turistas acuden a hospedarse con lujos.

Fuente: La Republica

Related posts

La Unión Puno: “Historia, tradición y sentimiento de la pandilla puneña”

Vive Candelaria

La luz de un pintor aymara

Vive Candelaria

Qhantati Ururi: Emblema sicuriano

Vive Candelaria