Azángaro dio inicio oficial a la Festividad de la Octava del Niño Jesús con masiva participación de conjuntos folclóricos y público en general

En un ambiente de profunda fe y tradición, la ciudad de Azángaro celebró el Lanzamiento Oficial de la Festividad de la Octava del Niño Jesús, actividad que congregó a autoridades, devotos y presidentes y alferados de los conjuntos folclóricos de la provincia, promovido por la municipalidad provincial y la federación folclórica con sede en esta ciudad.
La jornada inició a las 10:00 a.m. con la Solemne Misa de Lanzamiento, realizada en el Templo Nuestra Señora de la Asunción. La ceremonia litúrgica marcó el inicio formal de una de las festividades religiosas más representativas de la provincia.
Posteriormente, en el mismo templo, se llevó a cabo la Coronación de la Señorita Folklore 2025, acto simbólico que reconoce el valor cultural y la identidad que promueve las tradiciones locales. La nueva representante presidirá las actividades culturales y religiosas programadas en honor al Niño Jesús.
Durante la ceremonia se destacó la participación de 23 conjuntos folclóricos, quienes mostraron su saludo y adhesión a la festividad, reafirmando el aporte de los conjuntos culturales al fortalecimiento de la identidad azangarina.
La Municipalidad Provincial de Azángaro realizó la presentación oficial del afiche institucional de la Festividad de la Octava del Niño Jesús, material que será difundido para promover y convocar a la población azangarina y visitantes a participar de las actividades programadas.
Asimismo, al medio día se desarrolló la gran presentación de Danzas en el Estadio Polideportivo Municipal de Azángaro, con un colorido despliegue artístico de danzas por los conjuntos folclóricos.
Finalmente, a la hora prevista 6:00 p.m., en el frontis del Templo Nuestra Señora de la Asunción, se desarrolló la emotiva Bajada del Niño Jesús “Machu Niño”, donde cientos de feligreses acompañaron este momento solemne, marcando así el inicio espiritual de la festividad.
La jornada concluyó en un ambiente de fervor y hermandad, anunciando el comienzo de una celebración que cada año convoca a una gran cantidad de devotos y visitantes, fortaleciendo la identidad religiosa y cultural de Azángaro.









