Noticias

Alasita, la fiesta de la Cruz y el Ekeko

Escribe: René Calsín Anco

Alasita, la Fiesta de la Cruz y el Ekeko son tradiciones ancestrales del altiplano puneño que se celebran en mayo. Estas manifestaciones culturales reflejan la fe, la abundancia y la proyección de deseos a través de miniaturas, rituales y creencias andinas.

La Feria de Miniaturas

La Feria de la Alasita es una tradición prehispánica que pervive en el mes de mayo en el área nuclear de la agricultura puneña, principal actividad económica de entonces.

Las Ferias

En Puno aparecieron las ferias por obra de los puquinas, de quienes forjaron la cultura Pukara, puesto que los pukaras lograron desarrollar una agricultura intensiva con los waru waru, los andenes y las qochas, también desarrollaron otras actividades, caso del comercio. Los pukaras intercambiaban productos en volúmenes significativos y en centros feriales.

Con el ancestral qhatu (mercado o plaza), empezó la feria; el término “cato” es de factura puquina y significa “mercado” (Torero 1987: 365). Posteriormente, los tiwanakus, aymaras y quechuas comercializaron a mayor escala. Los aymaras asumieron el término qhatu, por eso Ludovico Bertonio registró: “Ccatu. Mercado, o plaza” (2013: II 43); también los quechuas, para Diego González Holguín: “Katu. Mercado” (1989: 138). Con los incas floreció la Feria de Copacabana, por su cercanía a un importante e imponente centro religioso, la isla Titicaca o la isla del Sol, a donde acudían desde lejanos lugares.

En el periodo colonial surgió la feria de Vilque, en los siglos XVIII y XIX esta feria alcanzó nombradía continental, también lograron notoriedad las ferias de Pucará y Rosaspata, entre otras. Estas ferias se empoderaron en el siglo XIX, en el primer medio siglo republicano. Desde el tráfico ferroviario (1874), Juliaca paulatinamente se convertía en el nuevo eje comercial del departamento de Puno, desplazando al otrora pueblo comercial de Vilque.

La Feria de Alasita

La feria de miniaturas tiene sus orígenes en el apogeo puquina, en esas centurias se desarrolló el comercio en diversos rubros y modalidades. Después, esta feria resultó acogida por los aymaras, para Ludovico Bertonio la palabra aymara Alafitha significa “comprar propiamente”; Alatha: “Comprar, y vender”; Alitha: “Nacer, o crecer los sembrados y plantas”; y Alaafitha: “Dejarse crecer la uñas & cabello”. Además, advirtió que Allitha es “Menear cosas menudas como Trigo, Arena, Chuño…”; y “Mercader a modo de indios. Alafiri” y “Mercadear entre sí. Alafitha” (2013: I 314, II 9 y 10). En estos registros la alfa debe leerse como s.

En las centurias coloniales la feria de Alasita quedó relegada. En el primer siglo de vida republicana resurgió la feria de miniaturas. En la pasada centuria logró prestancia. Hoy goza de popularidad, su propagación rebasó las fronteras altiplánicas.

La Feria en el Camino a Huaje

En El Eco de Puno del 3 de mayo de 1905 hallamos una breve y esclarecedora nota periodística: “Paseo.- Ha estado bastante concurrido el paseo que todos los años es costumbre hacer a la cruz que se halla en el camino a Huaje”.

El camino a Huaje era parte del Qhapaq Ñan, se dirigía hacia la sede de un desarrollo local. Por entonces estaban de moda los paseos, caso del 3 de mayo y de los carnavales. Eran muy concurridos. Además, era una costumbre ancestral. Se trata de un sitio sagrado, porque las cruces se implantaban en los lugares sagrados. Después se la llamó la Cruz de Bellavista, en donde se realizaba y se realiza una feria de miniaturas.

Harthley Vela

¡Hola! Soy Harthley, orgullosamente puneño y apasionado por la riqueza cultural de mi tierra. Me formé como Administrador de Negocios Internacionales y actualmente dirijo Vive Candelaria, un espacio dedicado a celebrar la Festividad de la Virgen de la Candelaria y el maravilloso folklore puneño. He tenido el honor de ser reconocido por el Congreso de la República, la Municipalidad Provincial de Puno y la Federación Regional de Folklore y Cultura de Puno por mi labor en proyectos como InfoPuno y la Asociación Cultural Brisas del Titicaca, donde he trabajado para promover nuestras tradiciones a nivel nacional e internacional. Este blog es un homenaje a Puno, a sus danzas, su música y sus misterios. Mi objetivo es conectar con personas que comparten el amor por el folklore y transmitir la magia de nuestra herencia cultural. Si amas las tradiciones de Puno tanto como yo, ¡te invito a descubrirlas juntos!

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Botón volver arriba