
Después de dos semanas y media de intensa actividad ritual, los palla palla, conocidos como t’irasiris, transforman su enfoque para dar paso a la celebración de la Semana Santa en Yunguyo. Desde las riberas del lago Wiñaymarca, donde invocaron a los Achachilas por la protección de los cultivos, ahora se visten como soldados para llevar a cabo un ritual que desafía la concepción andina de la muerte.
En esta festividad, todo se invierte: se come sin sal, se desafía a los mayores, el amor se muestra al revés y se satiriza a las autoridades. Las antazas (andas) se adornan con elementos como habas y flores, colocados hacia abajo para desafiar la gravedad, mientras que las representaciones teatrales durante la danza son irreverentes y humorísticas. Incluso, los hombres se visten como mujeres en una expresión de transformación y liberación.
Los palla palla, ahora vestidos como soldados, se encuentran con los pulla pulla, una danza encabezada por Generales, Coroneles y Mayores de las comunidades ribereñas del Lago Menor. Juntos, en un ambiente de alegría y energía desbordante, tocan y bailan hasta la extenuación, creando una experiencia única y vibrante que refleja la rica tradición cultural de la región.
¡Únete a esta celebración única en Yunguyo y sumérgete en la magia y el color de la Semana Santa andina!
Por: César Suaña.
Fotos: José Antonio Chunga







