Puno impulsa declaratoria de la Diablada como patrimonio cultural
Diálogos sobre la Diablada Puneña 5
Desde Lima, reconocidos cultores e investigadores abordan el origen, historia y simbolismo de la Diablada Puneña, buscando su reconocimiento oficial.
El pasado 6 de agosto, el colectivo cultural Vive Candelaria transmitió el quinto programa “Diálogos sobre la Diablada Puneña”, espacio que reunió a destacados maestros, investigadores y autoridades, con el objetivo de consolidar la propuesta para declarar a la Diablada Puneña como Patrimonio Cultural de la Nación. El evento virtual se realizó en medio de la crisis sanitaria en Puno, resaltando la urgencia de preservar las expresiones de cultura viva frente a la adversidad.
Un espacio para el diálogo cultural
Con la conducción de Ludwiy Castillo y la participación de Elizabeth Uribe, el programa reunió a expertos como el maestro artesano Edwin Losa Moeño, el antropólogo Henry Flores Villasante y el periodista Walter Rodríguez Vázquez. La transmisión giró en torno a la historia, significación ritual y proceso de mestizaje de la Diablada Puneña.
Durante la sesión, Juan Cairo, impulsor de la iniciativa de declaratoria, informó sobre los avances del expediente ante el Ministerio de Cultura, pese a las dificultades por la pandemia del COVID-19 en el altiplano. Se destacó la necesidad de articular esfuerzos con la Federación Regional de Folklore y Cultura de Puno y diversos conjuntos tradicionales.
Más que danza: símbolo ancestral y resistencia cultural
El maestro Edwin Losa compartió su experiencia como mascarero y danzante, explicando el vínculo ancestral de la Diablada con rituales mineros dedicados al hanchancho, deidad protectora de las minas. Subrayó que las máscaras y danzas tienen origen preincaico, conectándose con figuras como el Lanzón de Chavín y divinidades moches y tiahuanacotas.
Por su parte, el antropólogo Henry Flores explicó que la máscara no solo oculta, sino también revela. “Es un canal de transformación simbólica que mantiene vivos los mitos andinos”, señaló. Su exposición integró fuentes documentales coloniales, como Huamán Poma de Ayala y Ludovico Bertonio, que demuestran la antigua presencia de estas expresiones en Puno.
La música y las coreografías: un patrimonio en evolución
El maestro Walter Rodríguez abordó la evolución musical de la Diablada, resaltando el papel fundamental de las bandas de músicos del altiplano, formadas inicialmente por exmilitares y maestros rurales. También lamentó la falta de archivos oficiales sobre las producciones musicales y coreográficas, una deuda institucional pendiente.
“Las coreografías en el concurso del Estadio Torres Belón son el único caso en el Perú donde se escenifica la danza con un lenguaje simbólico completo en solo 8 minutos”, agregó.
Vive Candelaria reafirma su compromiso con la cultura puneña y llama a unir esfuerzos para que la Diablada Puneña, expresión ritual ancestral y símbolo de identidad, reciba el reconocimiento que merece como Patrimonio Cultural de la Nación. Porque amar la cultura es también defenderla.


