En el corazón del altiplano, donde la memoria ancestral sigue latiendo con fuerza, la Dirección Desconcentrada de Cultura de Puno (DDC Puno) fue parte de una ceremonia cargada de espiritualidad, identidad y profundo respeto por la naturaleza.
Se trata del Ayni Q’uma Llump’aqa Taqsa – Equilibrio con la Pachamama y el cosmos, una práctica milenaria que simboliza la armonía entre el ser humano, la tierra y el universo. Esta ceremonia ancestral no solo representa un acto ritual, sino una forma de vida que se transmite de generación en generación en los pueblos originarios andinos.
Durante el desarrollo de la actividad, se reafirmó la conexión espiritual con la Pachamama mediante ofrendas y rituales de purificación, donde los elementos esenciales como el aire, el agua —representada en la sagrada Mama Quta— y el fuego, se integran en un equilibrio perfecto, reflejando la cosmovisión andina.
La jornada contó con la participación del Consejo Nacional de Sabios Ancestrales de Espiritualidad y Medicina de los Pueblos Originarios Indígenas Andinos y Amazónicos (CONSAPI), organización comprometida con la preservación y continuidad de estos saberes que forman parte del patrimonio cultural vivo del Perú.
En este espacio de profunda significancia cultural, también se reconoció la incorporación de Illapu Jayun Qora como nuevo integrante, quien asumirá el rol de guardián de las deidades, fortaleciendo así la protección y difusión de las prácticas ancestrales.
Este tipo de acciones reafirman el compromiso de seguir valorando y promoviendo las tradiciones que conectan al hombre con la naturaleza, manteniendo viva la esencia de nuestros pueblos originarios.
Porque en cada ritual, en cada ofrenda, vive la memoria… y late la identidad de los Andes.







