8 de abril: Inmolación de Pedro Vilcapaza, el Puma Indomable que dio su vida por la libertad del Perú
Cada 8 de abril, el pueblo puneño y el Perú entero recuerdan la inmolación de Pedro Vilcapaza Alarcón, el valiente líder indígena conocido como el “Puma Indomable”, quien entregó su vida por la libertad y dignidad de su pueblo.
Nacido en Azángaro, Vilcapaza fue uno de los principales líderes de la gran rebelión encabezada por Túpac Amaru II, convirtiéndose en estratega militar y símbolo de resistencia en el sur andino. Su lucha no solo fue armada, fue también un acto de profundo amor por su tierra y su gente.
Durante la rebelión, lideró importantes acciones como el sitio de Sorata junto a otros caudillos insurgentes, movilizando a miles de indígenas en busca de justicia frente a los abusos del dominio colonial.
Pero su historia alcanzó la eternidad el 8 de abril de 1782, cuando fue capturado por el ejército español y ejecutado brutalmente en Azángaro. Fue descuartizado por caballos, en un intento de silenciar su lucha.
Antes de morir, dejó un mensaje que hasta hoy estremece la historia:
“Por este sol que nos alumbra, aprendan a morir como yo.”
Lejos de apagar la rebelión, su sacrificio se convirtió en un símbolo de dignidad, valentía y resistencia. Su muerte no fue el final… fue el inicio de una conciencia colectiva por la libertad.
Hoy, en Puno y especialmente en Azángaro, se realizan actos conmemorativos como desfiles, ceremonias y homenajes que mantienen viva su memoria y fortalecen la identidad cultural de la región.
Pedro Vilcapaza no murió… se convirtió en historia.
Se convirtió en símbolo.
Se convirtió en orgullo puneño.
PUNO, TIERRA DE HÉROES Y RESISTENCIA.







