Llamerada Puneña: Patrimonio Cultural de la Nación y memoria viva del Altiplano
Es un baile inspirado en arrieros y pastores de llamas de la región que también son parte de la Festividad la Virgen de la Candelaria
La Llamerada Puneña es una danza tradicional del Altiplano que representa a pastores y arrieros de camélidos. Fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación del Perú en 2024 y mantiene una histórica presencia en Puno y en la Festividad de la Virgen de la Candelaria.
La Llamerada Puneña Patrimonio Cultural de la Nación es una de las expresiones que mantienen viva la memoria de los pastores y arrieros de camélidos del Altiplano. Sus pasos, personajes, música y vestimenta evocan una historia profundamente vinculada con Puno y con la Festividad de la Virgen de la Candelaria.
El 1 de febrero de 2024, el Ministerio de Cultura declaró oficialmente a la danza de la Llamerada puneña como Patrimonio Cultural de la Nación, mediante la Resolución Viceministerial N.° 000032-2024-VMPCIC/MC.
La norma fue publicada al día siguiente en el diario oficial El Peruano.
Pero ¿qué hace tan especial a esta danza?
La respuesta está mucho más allá de los colores y movimientos que vemos durante una presentación.
La Llamerada contiene memoria.
Llamerada Puneña Patrimonio Cultural de la Nación: ¿por qué fue reconocida?
El Ministerio de Cultura señala que la danza constituye una muestra de la diversidad artística del ámbito andino, mantiene vigente la memoria histórica y expresa una profunda valoración del papel desempeñado por los arrieros de camélidos en la historia del territorio altiplánico.
Su universo simbólico está relacionado con los hombres y mujeres dedicados durante generaciones a la crianza y conducción de llamas y alpacas.
En el Altiplano, estos animales no fueron únicamente parte de la economía familiar.
La llama tuvo históricamente funciones como animal de carga, fuente de fibra y alimento, pero también adquirió un profundo significado dentro de diferentes prácticas rituales asociadas con la prosperidad, la reciprocidad y la Pachamama.
El antiguo camino de los llameros convertido en danza
Imagine una caravana atravesando lentamente la puna.
Delante marcha el pastor. Detrás avanzan las llamas cargadas mientras el camino serpentea entre montañas y quebradas.
Ese viaje forma parte de la memoria que la Llamerada recrea.
La resolución explica que su proceso coreográfico reproduce simbólicamente el tránsito de las recuas de llamas cargueras de las épocas prehispánica y colonial, cuando estos animales cruzaban cordilleras, quebradas y caminos estrechos.
El danzante no simplemente avanza.
Sus movimientos evocan ese recorrido.
El paso elegante que recuerda a la llama
Una de las características más representativas de la danza es su desplazamiento elegante.
Los danzantes realizan avances en zigzag, incluyendo secuencias de pasos hacia adelante y hacia atrás.
Según la documentación oficial, con los movimientos inferiores se busca imitar el andar elegante de la llama, mientras que los movimientos circulares del wichi wichi representan acciones vinculadas con el pastoreo.
Así, cada movimiento mantiene una relación con la actividad que la danza representa.
No se trata solamente de coreografía.
Es memoria transformada en movimiento.
Jañacho: el guía de la comparsa
Entre los personajes de la Llamerada Puneña destaca el jañacho.
El término hace referencia a la llama macho que encabeza el rebaño.
Dentro de la danza, ese significado se traslada a la comparsa: el jañacho es uno de sus principales guías.
La resolución describe que porta una korawa o honda en una mano y una pequeña representación de una llama en la otra. Esta última guarda un simbolismo relacionado con las illas de camélidos y las creencias vinculadas con su fertilidad.
Llameros y llameras: el cuerpo de la danza
El cuerpo principal está compuesto por hombres y mujeres que representan a los llameros.
Su vestimenta incorpora elementos como monteras, awayos, ponchos, polleras, bordados, chuspas y representaciones de pequeñas llamas.
Uno de los elementos más característicos es el wichi wichi, que hombres y mujeres hacen girar durante la ejecución de la danza para recrear simbólicamente las acciones del pastoreo.
Vestuario, movimiento y personaje forman así una sola narración.
El awatiri y la espiritualidad andina
Otro personaje documentado es el awatiri.
Representa al oficiante relacionado con los ritos a la Pachamama que se realizaban antes y después de emprender las antiguas travesías de los arrieros de llamas.
Su presencia revela una característica fundamental de la Llamerada:
la relación entre actividad productiva, naturaleza y espiritualidad.
Porque en el mundo andino criar, viajar, producir y agradecer a la tierra no siempre fueron actividades separadas.
La Llamerada Puneña y la Festividad de la Virgen de la Candelaria
La historia contemporánea de esta danza mantiene una estrecha relación con la Festividad de la Virgen de la Candelaria de Puno.
La resolución del Ministerio de Cultura reconoce expresamente que la festividad y sus concursos de danzas se convirtieron en importantes espacios para su práctica y representación.
Los antecedentes son importantes.
En 1957, la Llamerada Azoguini obtuvo el segundo lugar en el concurso de “danzas y disfraces” realizado durante la festividad.
Un año después, diferentes conjuntos de llamerada participaron nuevamente.
En 1963, agrupaciones provenientes de Puno y Acora estuvieron presentes en el concurso del 10 de febrero.
Y un dato resulta particularmente revelador.
En 1966, de acuerdo con la información incorporada al expediente técnico, nueve de los 22 conjuntos participantes eran conjuntos de llamerada.
Entre ellos se mencionan:
Azoguini, Huajjsapata, Juventud Salcedo, Virgen de la Candelaria, Barrio Miraflores, Laykakota, Los Andes y José Salcedo.
Son nombres que permiten dimensionar la profunda presencia histórica de la danza dentro del folklore puneño.
Una expresión que vive más allá de la ciudad de Puno
La Llamerada no pertenece únicamente al calendario festivo de la capital regional.
La documentación oficial señala su presencia en diferentes actividades festivo-religiosas de las provincias de Lampa, Azángaro, San Román, El Collao, Puno, Yunguyo y Chucuito, entre otras.
Aparece vinculada a festividades como la Inmaculada Concepción en Lampa, la Virgen de la Asunción en Azángaro y otras celebraciones religiosas del territorio puneño.
Esto explica por qué el expediente técnico para su declaratoria involucró a una amplia comunidad de portadores de diferentes lugares de la región.
Música que viene del corazón del Altiplano
La experiencia de la Llamerada tampoco puede entenderse sin su música.
El expediente oficial la describe como una música de características pastoriles, cadenciosa y alegre, acompañada en determinados momentos por cánticos, tarareos, vítores y silbidos.
Históricamente fue interpretada por estudiantinas puneñas con instrumentos como:
mandolina, violín, guitarra, guitarrón, contrabajo, charango o chillador y acordeón.
Posteriormente también adquirieron protagonismo las bandas de músicos con trompetas, tubas, bombardones, bombos y platillos.
Dos universos musicales que acompañaron diferentes etapas de su evolución.
Una danza que también expresa devoción
Para muchos de sus portadores, bailar Llamerada es también un acto de fe.
La documentación oficial recoge la idea de que bailar y cantar constituye una forma de expresar la religiosidad popular, especialmente durante el homenaje a la Virgen de la Candelaria y otras advocaciones religiosas.
Entonces la danza adquiere otra dimensión.
El pastor se convierte en danzante.
El caminar se transforma en coreografía.
Y la memoria de los Andes se encuentra con la devoción.
Patrimonio Cultural de la Nación y salvaguardia
La declaratoria de Patrimonio Cultural de la Nación no es solamente un reconocimiento honorífico.
El Ministerio de Cultura dispuso que la Dirección de Patrimonio Inmaterial, conjuntamente con la Dirección Desconcentrada de Cultura de Puno y las comunidades de portadores, elabore cada cinco años un informe sobre el estado de la manifestación.
Este seguimiento permitirá identificar cambios, posibles riesgos y necesidades de salvaguardia.
Porque patrimonio vivo significa precisamente eso:
una expresión que continúa transformándose mientras mantiene una memoria colectiva.
Una identidad puneña dentro de un mundo andino compartido
Existe además una precisión histórica importante.
La resolución reconoce que la Llamerada Puneña evidencia el carácter transfronterizo del mundo espiritual y festivo popular de los Andes, cuyas prácticas artísticas entrelazan culturalmente a los países de la región.
Esa dimensión no contradice su reconocimiento peruano.
Por el contrario, ayuda a comprender que muchas expresiones culturales andinas se desarrollaron dentro de espacios históricos anteriores a las actuales fronteras republicanas.
Y existe un hecho documental incuestionable:
el Estado peruano declaró oficialmente a la danza de la Llamerada puneña Patrimonio Cultural de la Nación en 2024.
Llamerada Puneña: una memoria que continúa caminando
Cuando el jañacho vuelve a encabezar una comparsa y decenas de wichi wichis comienzan a girar, no estamos únicamente frente a un espectáculo.
Caminan nuevamente los antiguos llameros.
Viajan las caravanas.
Suena la estudiantina.
Aparece la Pachamama.
Y vuelve también la devoción de los hombres y mujeres que mantienen viva esta expresión cultural.
Por ello, la Llamerada Puneña Patrimonio Cultural de la Nación es mucho más que una danza.
Es un fragmento de la memoria del Altiplano que Puno continúa entregando al Perú y al mundo.
¿La Llamerada Puneña es Patrimonio Cultural de la Nación?
Sí. El Ministerio de Cultura declaró a la danza de la Llamerada puneña Patrimonio Cultural de la Nación el 1 de febrero de 2024, mediante la Resolución Viceministerial N.° 000032-2024-VMPCIC/MC.
¿Qué representa la Llamerada Puneña?
La danza representa principalmente a los pastores y arrieros de camélidos del Altiplano. Su coreografía, personajes e indumentaria evocan las antiguas caravanas de llamas y diferentes prácticas vinculadas con el pastoreo y la espiritualidad andina.
¿Qué relación tiene la Llamerada con la Virgen de la Candelaria?
La Festividad de la Virgen de la Candelaria y sus concursos constituyen importantes espacios históricos para la práctica y representación de la Llamerada Puneña. La documentación oficial registra su participación en concursos desde, al menos, la década de 1950.
Lee más sobre las danzas y expresiones culturales de Puno en Vive Candelaria.
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