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Fiesta de la Cruz

Por: René Calsín Anco

La Fiesta de la Cruz en Puno es una de las celebraciones más importantes del calendario andino en mayo. Esta tradición combina elementos prehispánicos y cristianos, vinculados a la cosecha, la gratitud a la Pachamama y la fe del pueblo.

En la colonia, la Fiesta del Aymoray quedó convertida en la Fiesta de la Cruz, fijándose el 3 de mayo como día principal.

Las Fiestas Andinas

En los decenios del florecimiento del Tawantinsuyo, las fiestas se cumplían en función del calendario andino, que tenía dos soportes: por un lado, la astronomía, y por otro, la agricultura. En función de la astronomía, las principales festividades se realizaban en los equinoccios y, sobre todo, en los solsticios; la fiesta del Qhapaq Raymi se cumplía en el solsticio de verano y el Inti Raymi en el solsticio de invierno.

En cuanto a la agricultura, las celebraciones se desarrollaban en función del ciclo agrario. Existían cuatro festividades principales: la primera, al inicio del ciclo agrario, en agosto; la segunda, en el primer florecimiento o maduración (Uchuy Poq’oy), en enero; la tercera, en el segundo florecimiento o gran maduración (Hatun Poq’oy), en febrero; y la cuarta, en el mes de la cosecha, en mayo.

La Fiesta del Aymoray

En una sociedad fundamentalmente agrícola, como la pukara, se impuso la Fiesta del Aymoray (Aymuray Raymi, en lenguas andinas), que era la festividad de la cosecha, la productividad, la abundancia, el almacenamiento y la alegría, celebrada en el mes de mayo. Tiene sus orígenes en el culto a la Pachamama, cuando en torno a una huanca se agradecía a la Madre Tierra al final del ciclo agrario. Esta gran festividad persistió en la sociedad inka.

La Fiesta del Aymoray siguió consolidándose como la principal celebración en los primeros decenios de la colonia, sobre todo en el territorio qolla. Por ello, el cronista Pedro Cieza de León escribió: “Los Collas… guardaban sus fiestas en el tiempo de coger la papa” (1973: 229). En el actual departamento de Puno, por ser una región eminentemente agrícola, esta festividad se mantuvo vigente por milenios.

Las Fiestas Coloniales

En el periodo colonial, las festividades andinas fueron adaptadas al calendario gregoriano y se les asignaron fechas específicas. Así, la fiesta del Qhapaq Raymi se convirtió en la Navidad y el Año Nuevo; el Inti Raymi, en la festividad de San Juan o en Corpus Christi; el Uchuy Poq’oy, en el carnaval chico; el Hatun Poq’oy, en el carnaval grande; y el Aymoray, en la Fiesta de la Cruz. A pesar de estos cambios, la primacía dancística puneña persistió en el periodo colonial e incluso en la vida republicana.

La Fiesta de la Cruz

Los hispanos, en el marco del proceso de evangelización, adaptaron las festividades al calendario cristiano. De este modo, el Aymoray Raymi, celebración de la cosecha, la producción y la abundancia, dio lugar a la Fiesta de la Cruz. Esta festividad se articuló con la feria de miniaturas. En las últimas décadas, ambas tradiciones continúan vigentes cada 3 de mayo en ciudades como Puno, Juliaca, Huancané y Lampa, dentro del ámbito agrícola puneño. En este contexto también surge el Ekeko.

La Aparición del Equeco

Se considera que el Ekeko es de origen aymara; sin embargo, estudios lingüísticos, históricos y arqueológicos recientes sostienen que sería de origen puquina. El término puquina “yqui” significa “padre” o “señor”, y “co”, “este” (Torero, 1987: 365, 370); por lo tanto, Ekeko equivale a “este padre” o “este señor”. Con la voz yqui, de connotación divina, se tradujo el “Padre Nuestro” al puquina (Torero, 2005: 445). Para Ludovico Bertonio, el Ekeko está vinculado al dios Tunupa (2004: 447), por lo que ambas divinidades serían de origen puquina. El Ekeko representa la abundancia, la fortuna y la felicidad, propias de una sociedad que alcanzó el buen vivir.

Harthley Vela

¡Hola! Soy Harthley, orgullosamente puneño y apasionado por la riqueza cultural de mi tierra. Me formé como Administrador de Negocios Internacionales y actualmente dirijo Vive Candelaria, un espacio dedicado a celebrar la Festividad de la Virgen de la Candelaria y el maravilloso folklore puneño. He tenido el honor de ser reconocido por el Congreso de la República, la Municipalidad Provincial de Puno y la Federación Regional de Folklore y Cultura de Puno por mi labor en proyectos como InfoPuno y la Asociación Cultural Brisas del Titicaca, donde he trabajado para promover nuestras tradiciones a nivel nacional e internacional. Este blog es un homenaje a Puno, a sus danzas, su música y sus misterios. Mi objetivo es conectar con personas que comparten el amor por el folklore y transmitir la magia de nuestra herencia cultural. Si amas las tradiciones de Puno tanto como yo, ¡te invito a descubrirlas juntos!

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