Feria de las Alasitas en Puno: tradición, origen y significado de la feria de los deseos
Feria de las Alasitas en Puno: tradición viva de fe y prosperidad
Cada 2 de mayo, la ciudad de Puno se convierte en escenario de una de las manifestaciones culturales más representativas del altiplano: la Feria de las Alasitas, conocida también como la feria de los deseos.
Esta celebración reúne a miles de artesanos y visitantes que adquieren miniaturas de casas, dinero, vehículos y diversos bienes, con la esperanza de que estos deseos se materialicen en la vida real.
¿Qué significa “Alasitas”?
El término “Alasitas” proviene del aimara y está relacionado con la idea de crecimiento y prosperidad. Según estudios antropológicos, estas miniaturas no solo representan aspiraciones materiales, sino también un vínculo espiritual con el futuro y el mundo simbólico andino.
Origen ancestral y evolución cultural
La feria tiene raíces prehispánicas vinculadas a rituales con illas, figuras simbólicas utilizadas para invocar abundancia y protección. Con el paso del tiempo, esta práctica evolucionó hasta convertirse en una feria popular que forma parte del calendario festivo de Puno.
Hoy, se instala principalmente en la avenida Floral y congrega a miles de personas durante varios días, consolidándose como un importante espacio cultural y económico para la región.
El Ekeko: símbolo de abundancia
Uno de los personajes más representativos de la feria es el Ekeko, figura tradicional asociada a la fortuna y la prosperidad. Se le representa cargado de bienes, simbolizando abundancia y bienestar para quienes participan en esta tradición.
Patrimonio Cultural de la Nación
La Feria de las Alasitas fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación en 2016, en reconocimiento a su valor como expresión de religiosidad popular y su profundo arraigo en la identidad cultural del pueblo puneño.
Una tradición que mantiene viva la identidad andina
Más que una feria, las Alasitas representan un acto de fe colectiva. En cada miniatura se deposita un sueño, una meta o una esperanza, reafirmando la conexión entre cultura, espiritualidad y vida cotidiana en el sur del Perú.







