Virgen de Cancharani: historia, fe y tradición en Puno

Virgen de Cancharani: la piedra donde Puno encontró fe y esperanza
Cada 15 de agosto, cuando las primeras familias emprenden el ascenso hacia el cerro Cancharani, Puno vuelve a recorrer un camino tejido con memoria, sacrificio y esperanza. La Virgen de Cancharani no es solamente una imagen venerada: representa una historia transmitida entre generaciones y una de las expresiones más entrañables de la religiosidad puneña.
Desde lo alto, la ciudad parece descansar junto al lago Titicaca. Sin embargo, antes de llegar al santuario, cada peregrino debe avanzar por una ruta que durante décadas fue transitada por pastores, comerciantes y familias que llevaban consigo velas, oraciones y pedidos personales.
Virgen de Cancharani: la misteriosa mujer del camino
Según la tradición oral, durante la década de 1950 las faldas del cerro Cancharani formaban parte de una ruta poco transitada que comunicaba Puno con Pichacani y Laraqueri. Por allí pasaban comerciantes y carniceros procedentes de Orkapata, entonces una zona vinculada a estas actividades.
Los viajeros comenzaron a contar que, en medio del camino, aparecía una mujer desconocida que les ofrecía velas. Después de conversar con ellos, desaparecía misteriosamente.
El relato fue extendiéndose entre las familias puneñas hasta que, según la tradición, pastores de la antigua hacienda de Salcedo encontraron una piedra en la que se distinguía la imagen de la Virgen María.
La noticia despertó curiosidad y devoción. Los pobladores ascendieron en caravanas para conocer aquella figura trazada sobre una piedra oscura. Desde entonces, la imagen empezó a ser llamada Virgen de Cancharani, en referencia al cerro donde fue hallada.
Fuentes periodísticas atribuyen al historiador Percy Zaga Bustinza la versión que sitúa este acontecimiento alrededor de 1952. No obstante, al tratarse de una tradición oral, sus detalles deben presentarse como parte de la memoria colectiva y no como hechos históricos plenamente documentados.
Una peregrinación que comienza antes del amanecer
Los preparativos para el 15 de agosto empiezan varios días antes. Las familias organizan sus velas, flores, alimentos y ofrendas, mientras los responsables de la celebración coordinan las misas y actividades culturales.
Al amanecer, una madre acomoda cuidadosamente una vela entre sus manos. A su lado, los niños avanzan abrigados contra el frío del altiplano. Cada paso cuesta, pero nadie pierde de vista la cima. Allí los espera la Virgen y, con ella, la posibilidad de agradecer, pedir o renovar una promesa.
La peregrinación es también un reencuentro familiar. Antiguamente, el trayecto hacia la capilla convocaba a grupos enteros que caminaban juntos, compartían alimentos y elevaban oraciones. Esta práctica continúa siendo recordada como una expresión de unión y pertenencia.
Virgen de Cancharani: encuentro entre fe católica y tradición andina
La festividad reúne prácticas católicas y manifestaciones de la espiritualidad andina. Dentro del santuario se celebran misas y oraciones; en los alrededores, algunos yatiris realizan ceremonias de purificación, sahúman ofrendas y practican la ch’alla.
También se levantan pequeñas apachetas o montículos de piedra, asociados a peticiones, agradecimientos y deseos de bienestar familiar. Cerca del santuario, los comerciantes ofrecen objetos simbólicos relacionados con la prosperidad, la salud, el trabajo y el hogar.
El humo del incienso se mezcla con el viento frío. Se escuchan campanillas, plegarias y conversaciones en español, quechua y aimara. En un mismo espacio conviven la devoción mariana y una manera andina de relacionarse con la montaña, la tierra y lo sagrado.
Esta convivencia no debe presentarse como una contradicción, sino como parte de un proceso cultural en el que las comunidades puneñas expresan su fe desde su propia memoria y cosmovisión.
El siku convierte la devoción en música
Durante el domingo establecido por el programa anual, el entorno del santuario cambia con la llegada de los conjuntos de sikuris. Las zampoñas y los bombos se escuchan desde distintos puntos del cerro, como si el propio Cancharani respondiera al homenaje.
Los músicos avanzan en conjunto. Frente a ellos, las danzarinas acompañan las melodías con movimientos firmes y elegantes. Cada interpretación contiene años de aprendizaje, disciplina y memoria comunitaria.
El Concurso de Sikuris Virgen de Cancharani se ha consolidado como una de las principales expresiones musicales vinculadas a esta devoción. Su fecha y cantidad de participantes varían cada año, por lo que deben confirmarse con la Federación Regional de Folklore y Cultura de Puno.
En 2025, por ejemplo, la actividad reunió a 33 conjuntos en la explanada del santuario. Pachamama Radio
Más que una competencia, la jornada representa una ofrenda musical. El siku anuncia que la fe no solamente se reza: también puede caminar, respirar y convertirse en sonido colectivo.
Desde Cancharani, Puno contempla su propia memoria
Al llegar a la cima, el cansancio encuentra recompensa. Desde el santuario se contempla la ciudad de Puno y, más allá, la inmensidad azul del lago Titicaca.
Ese paisaje permite entender por qué tantas familias regresan cada año. No se trata únicamente de cumplir una promesa religiosa. Ascender a Cancharani significa recorrer el camino de los abuelos, recordar a quienes ya hicieron la peregrinación y enseñar a las nuevas generaciones una tradición que permanece viva.
Cuando llega la hora de volver, el descenso puede ser fatigoso. Sin embargo, permanece la satisfacción de haber compartido una jornada en la que la fe, la música y la cultura caminaron juntas.
La historia de la Virgen de Cancharani sigue viva porque el pueblo puneño continúa llevándola en sus velas, en sus oraciones y en el sonido profundo de sus sikuris.
¿Cuándo se celebra la festividad de la Virgen de Cancharani?
La celebración principal se realiza cada 15 de agosto en el santuario ubicado en el cerro Cancharani, en Puno. Las actividades complementarias, como el Concurso de Sikuris, pueden desarrollarse en otra fecha del mismo mes.
¿Cómo apareció la Virgen de Cancharani?
Según la tradición oral, una mujer misteriosa ofrecía velas a quienes transitaban por el cerro. Posteriormente, pastores vinculados a la antigua hacienda de Salcedo encontraron una piedra con una figura semejante a la Virgen María.
¿Qué actividades se realizan en la festividad?
Los devotos participan en peregrinaciones, misas, procesiones, encendido de velas, ch’allas y otras prácticas de religiosidad andina. También se desarrolla un concurso que reúne a conjuntos de sikuris.
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