Danzas en peligro de extinción: festival reunió a 700 portadores de tradición en Puno

Las danzas en peligro de extinción en Puno volvieron a respirar al ritmo de bombos, quenas y voces ancestrales. La Plaza Mayor se convirtió en un gran espacio de memoria colectiva, donde 23 delegaciones y cerca de 700 portadores de tradición compartieron expresiones culturales que se resisten a desaparecer.
El Festival de Danzas en Peligro de Extinción “Yatiqaña Yuyaykuna”, traducido por los organizadores como “Sabiduría y Memoria”, se desarrolló el 9 de julio de 2026. La jornada reunió a comunidades procedentes de diferentes distritos y provincias de la región.
Más que una exhibición artística, el encuentro fue un llamado a proteger conocimientos, melodías, vestimentas y prácticas rituales transmitidas durante generaciones.
Danzas en peligro de extinción en Puno llenaron de memoria la Plaza Mayor
Desde las primeras horas, las delegaciones ingresaron a la Plaza Mayor llevando instrumentos, sombreros, tejidos y símbolos propios de sus comunidades.
Entre ellas caminaban mujeres y hombres adultos mayores. Algunos conservaban en la memoria los pasos aprendidos durante la infancia; otros entonaban melodías que pocas personas jóvenes conocen actualmente.
Una portadora ajustó cuidadosamente su sombrero antes de ingresar al espacio de presentación. Mientras los músicos afinaban sus instrumentos, observó a los integrantes más jóvenes de su delegación y marcó con los pies el primer paso de la danza.
En aquel gesto sencillo se encontraba el verdadero sentido del festival: transmitir para que la tradición continúe.
Un encuentro para salvaguardar el patrimonio cultural inmaterial
La actividad fue organizada de manera articulada por la Dirección Desconcentrada de Cultura de Puno, el Programa Nacional de Asistencia Solidaria Pensión 65 —Unidad Territorial Puno—, la Municipalidad Provincial de Puno, la Federación Regional de Folklore y Cultura de Puno y el Gobierno Regional de Puno.
Las instituciones impulsaron el encuentro con el objetivo de recuperar, revitalizar y promover las danzas tradicionales que enfrentan el riesgo de desaparecer.
La coordinación entre la DDC Puno y Pensión 65 se había iniciado semanas antes del festival. Durante esa etapa se evaluó la participación de usuarios del programa y delegaciones procedentes de diferentes localidades.
Además, la jornada reconoció el papel fundamental de las personas adultas mayores. Ellas conservan conocimientos sobre coreografías, música, ritualidad, confección de vestuario y significado comunitario.
Por ello, no fueron participantes secundarios. Fueron protagonistas y guardianes de la memoria cultural puneña.
La challa a la Pachamama abrió la jornada cultural
El festival comenzó con una challa a la Pachamama, ceremonia de agradecimiento y respeto a la Madre Tierra.
El ritual permitió recordar que muchas danzas tradicionales del Altiplano están vinculadas al calendario agrícola, la crianza de animales, la fertilidad de la tierra, las celebraciones comunales y la relación espiritual con la naturaleza.
Después de la ceremonia participaron representantes de las instituciones organizadoras. Luego, las delegaciones ocuparon el espacio central de la Plaza Mayor para compartir sus danzas con la ciudadanía.
Cada presentación mostró una forma particular de comprender el territorio y la vida comunitaria.
Veintitrés delegaciones mostraron el patrimonio vivo de Puno
Durante la jornada se presentaron expresiones como la Tika Tika de Lampa, la Chojña de Huancané, el Chatri Puli de Zepita, la Ch’uqi Ch’uwa de Chucuito, los Tucumanes de Phara, el Uywa T’inkay de San Antonio y Los Ministros de Usicayos.
Estas denominaciones deben cotejarse con el registro oficial del festival para respetar su escritura, procedencia y significado cultural.
También participaron delegaciones procedentes de Huata, Cabanilla, Nuñoa, Pedro Vilca Apaza, Mañazo, Santa Rosa, Ayaviri, Puno, Sandia, Putina, Pucará, José Domingo Choquehuanca, Muñani, Desaguadero y Paucarcolla.
La diversidad de participantes permitió observar danzas vinculadas con actividades agropecuarias, celebraciones rituales, acontecimientos históricos y formas de organización comunal.
Tradiciones que sobreviven gracias a sus portadores
Una danza no desaparece solamente cuando deja de presentarse ante el público.
También corre peligro cuando ya no se fabrican sus instrumentos, cuando se olvidan sus cantos, cuando sus prendas dejan de confeccionarse o cuando los mayores no encuentran a quién transmitir sus conocimientos.
Por esta razón, la salvaguardia necesita ir más allá de la realización de festivales. Requiere investigación, enseñanza comunitaria, archivos audiovisuales y participación activa de niños y jóvenes.
Asimismo, debe respetar la voz de las propias comunidades. Son ellas quienes conocen el origen, la función y los cambios de sus expresiones culturales.
Festival iniciará el registro de las danzas en peligro de extinción
El director de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Puno, Edmundo Cordero Maldonado, agradeció a las instituciones, autoridades, delegaciones y ciudadanos que participaron en la jornada.
Además, destacó que la protección del patrimonio cultural es una responsabilidad compartida. Esta labor fortalece la identidad y el sentido de pertenencia de los pueblos.
De acuerdo con la información proporcionada por los organizadores, el festival marcará el inicio de un proceso de registro, documentación y catalogación de las danzas en peligro de extinción de la región.
El trabajo permitiría generar información para futuras acciones de investigación, promoción, difusión y salvaguardia.
También se proyecta publicar un libro que reúna las danzas participantes y sus principales características. La publicación se convertiría en un testimonio para las nuevas generaciones, aunque todavía deben confirmarse su cronograma, responsables y fecha de presentación.
Reconocimiento a los guardianes de la memoria
Las instituciones organizadoras entregaron reconocimientos e incentivos a las 23 delegaciones.
El gesto buscó valorar a quienes continúan practicando estas expresiones a pesar de la migración, los cambios sociales y la pérdida progresiva de espacios de transmisión comunitaria.
Sin embargo, el reconocimiento más importante será garantizar que estos saberes continúen vivos dentro de sus comunidades.
Para lograrlo, resulta necesario impulsar talleres intergeneracionales, registros audiovisuales, investigaciones participativas y espacios permanentes para la enseñanza de música, danza y oralidad.
Danzas en peligro de extinción en Puno: una memoria que puede renacer
“Yatiqaña Yuyaykuna” dejó una imagen esperanzadora: adultos mayores, músicos, autoridades, familias y jóvenes reunidos alrededor de una memoria compartida.
Las danzas en peligro de extinción en Puno no pertenecen únicamente al pasado. Son expresiones vivas que todavía pueden fortalecerse cuando las comunidades reciben reconocimiento, acompañamiento y espacios para transmitir sus conocimientos.
Protegerlas significa cuidar la historia de los pueblos puneños y una parte esencial de la diversidad cultural del Perú.
¿Qué fue el Festival Yatiqaña Yuyaykuna?
Fue un encuentro cultural realizado el 9 de julio de 2026 en la Plaza Mayor de Puno para promover la recuperación, valoración y salvaguardia de danzas tradicionales en peligro de extinción.
¿Cuántas delegaciones participaron en el festival?
De acuerdo con la información final proporcionada por los organizadores, participaron 23 delegaciones y cerca de 700 portadores de tradición de diferentes localidades de la región Puno.
¿Por qué algunas danzas tradicionales están en peligro de extinción?
Estas danzas pueden desaparecer por la falta de transmisión entre generaciones, la migración, la pérdida de músicos y vestuarios, la reducción de espacios comunitarios y el desconocimiento de su significado cultural.
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