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Candelaria

Conoce la historia y detalles de la virgen de la Candelaria

Por: Jose Morales

Nadie afirma con exactitud desde cuando se venera a la virgen de la candelaria en Puno, pero lo cierto es que los españoles con su nueva religión y su llamada extirpación de idolatrías la impusieron a sus conquistados.

Su aparición como en todo lugar linda con lo milagroso, regalando favores protección y consuelo a los conquistados, como resultado de predica de los encargados de la tarea de evangelizar hasta identificar a la virgen María con la Pachamama, “la gran madre protectora de los pobladores andinos”.

La asentada devoción a la Madre de Cristo de los puneños, está arraigada desde tiempos de la colonia, que se evidencia en las fiestas patronales de los diferentes pueblos que la han adoptado como su protectora bajo distintas advocaciones. Fe que se ha mantenido viva desde la colonia hasta hoy.

MAMACHA O MAMITA CANDELARIA

Sobre los inicios del culto a la virgen de la Candelaria en el altiplano puneño mucho se ha escrito en medio de la confusión de conceptos, sobre fuerzas del bien y el mal transmitidos por los sacerdotes con el criterio encasillado en el dogma cristiano traídos por los peninsulares, como uno de los más certeros y eficaces medios de evangelización que la arraigó profundamente en el alma indígena.

La viva devoción y fe con la que el poblador puneño se entrega a la virgen de la Candelaria, la arrastra desde tiempos coloniales, arrancadas de apariciones sobrenaturales o milagrosas. Se afirma que la imagen que hoy veneramos los puneños ha sido traída desde España vía Buenos Aires, en 1675 por Fray José María Sola, sacerdote jesuita, que con el transcurrir el tiempo las crónicas y tradiciones le han dado un sabor casi legendario a través de largos años de coloniaje y república.

En Puno la veneración a la Virgen de la Candelaria ha logrado adquirir una fisonomía propia y particular hasta llamarla “Mamacha” los Quechuas y “Mamita” los aimaras, vocablos netamente de origen indígena, expresión de afecto y respeto designado exclusivamente a la virgen María que se traduce o interpreta como un derivado cariñoso y respeto de la palabra madre, madrecita o matrona.

La figura de la “mamacha” o “mamita Candelaria”, se ha mantenido firme al paso de muchas generaciones y por su santuario desfilan durante todo el año y a toda hora, gente de la más variada condición como en todo lugar, desde las más altas autoridades, hasta el más humilde poblador indígena.

TRADICIÓN CULTO Y MILAGRO

¿Será coincidencia pura que los primeros meses de 1781 fecha en la que se indica el milagro sea también fecha de la continuación de las luchas revolucionarias de Túpac Amaru II en el altiplano?

La crónica más popularizada sobre los inicios del culto por parte de los mestizos puneños a la virgen de la Candelaria en Puno se remonta a 1781, cuando los ejércitos de los lugartenientes del caudillo aimara Julián Apaza “Túpac Katari” junto al azangarino Pedro Vilcapaza “El puma indomable del altiplano” continuadores de las gestas tupamaristas, sitiaron la “Villa de la Concepción” y “San Carlos de Puno”, para tomar este importante bastión del virreinato español, para luego concertar el próximo objetivo la ciudad de la Paz.

Ante tal situación los moradores de Puno recurrieron a la virgen de la Candelaria, cuya imagen se venera en el templo de San Juan Bautista asignada a los indígenas. Luego de implorar su protección la sacaron en procesión en horas de la noche. El centelleo de antorchas y velas, más el brillo de los adornos de plata de su anda a la luz de la luna que refulgieron en complicidad de la noche, confundieron a los sitiadores y les hizo presumir la llegada de un ejército en auxilio de los sitiados.

Increíblemente al amanecer del día siguiente notaron con gran sorpresa que los sitiadores se habían retirado de los cerros que rodean a la ciudad y callaron sus gritos desafiantes igual el ulular de sus guerreros pututos.
Desde entonces consideran este hecho como un milagro de la virgen Candelaria y desde entonces los mestizos de Puno se entregaron a la devoción y veneración a la protectora de Puno y sus habitantes.

LA VIRGEN DE LA CANDELARIA EN PUNO

Posiblemente al observar la honda y arraigada devoción a la Pachamama considerada por los naturales como la única “madre protectora y creadora de la humanidad”, es que el año 1580 mandan a traer la imagen de la santísima madre de Cristo bajo la advocación de la “Santísima María de la Purificación” más tarde conocida como la virgen de la Candelaria de España, y cuya procedencia posible sea Cádiz o Sevilla la que llegaría a remplazar a lo conocido.

Pero esta fiesta no comienza con la supuesta aparición y milagros de la virgen de la Candelaria. Esta se remonta a los pueblos prehispánicos que celebraban en estas fechas la llegada de los primeros frutos que nos regala la Pachamama como un inicio de las cosechas.

Así escribe el boliviano Javier Romero Flores sobre el tema (…) Estos se pierden en las culturas aymaras prehipánicas con significados muy distintos de los que el catolicismo le ha asignado luego.
La celebración llamada anata, está vinculada a la agricultura, a las cosechas y traduce ese encuentro entre los vivos y los muertos en síntesis la anata (carnavales) de los aymaras, la Virgen de la Candelaria del catolicismo, son la misma fiesta que llega a nuestros tiempos.

Raphael Girard, en su obra “Historia de las Civilizaciones Antiguas de América” Dice… Que la Virgen a sido adoptada por los aymaras en representación de la Diosa Madre (Pachamama)

L. Soria Lenz indica “…De nuevo encontramos, es este caso el sincretismo de entre una fiesta de raigambre indígena y del calendario cristiano, que coincide aproximadamente con aquella. Los carnavales que corresponde al mes aymara llamado ANATA el mes de los juegos entre mitades que corría del 16 de febrero al 17 de Marzo”

La tradición católica nos ubica en el año de 1675 donde afirman que, (…) En las minas de plata de Laykakota los mineros de ese tiempo afirman que Virgen María acudía a sus devotos mineros con bondad y misericordia, motivo por el que le rindieron adoración y pleitesía y la veneraron como la Virgen de la Candelaria. (…)

Según Fray Antonio de Calancha, (…) La Candelaria es la única Virgen blanca que hace milagros entre los aborigenes. Tal deferencia es correspondida por los ilustres hijos de la meseta del Collao que en su nombre se visten de luces, bailan, cantan por las calles, que tienen como único fin el de alegrar a su patrona la Virgen de la Candelaria (…)

El R. P. Rubén Vargas Ugarte en su obra “Historia del Culto de la Magia en Iberoamérica” dice que “…Desde el 2 de febrero de 1583 en que se asentó sus reales en el pueblo la Virgen de la Candelaria, comenzó la conversión definitiva de todo el Collao y la forma de sus milagros hizo que la influencia se extendiera aún en las comarcas más distantes … Con la finalidad de cobijar La santa Imagen se afirma que el cura Francisco Valdivia Raygada, el encargado de la evangelización de la meseta del Collao, mando a construir la primera capilla donde hoy se levanta el templo de San Juan Bautista.” Hoy el santuario de la virgen morena de la Candelaria patrona de los puneños

Fuente: Prensa Tur

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